LAS CONSECUENCIAS
Despertamos en el vientre
de este monstruo inevitable,
titánico y caótico.
Poderoso hijo de Gea.
El Principio ocultó las reglas
del juego de las series.
La cifra es el camino,
el destino es el origen.
El fuego en los ojos de la esfinge
nos distrae con enigmas
mientras los efectos,
las conclusiones,
los desenlaces,
se aproximan invisibles.
Que los dioses nos concedan
vida suficiente,
para recordar ese pasado
que se encuentra por-venir.
PARRICIDIO
Furiosos caballos
galoparon sus voces.
¡Nunca más!
¡Nunca más!
¡Nunca más!
Vendaron sus ojos,
cerraron ventanas.
El Padre ordenaba:
"Distancia y olvido".
Quien cuenta las horas
hizo lo propio,
y a pesar de las vendas
seguían mirándose.
El plan concebido,
la daga certera,
el trono vacío.
Nuevo fue el encuentro
pero eterna es la herida.
EL ROSTRO DEL FANTASMA
En el corazón de la nada
existe el fantasma
y en el interior del fantasma
un secreto.
En el corazón del guerrero
habita la palabra
y la palabra misma
es su única arma.
Ni el hacha
ni la daga
ni la espada.
La alquimia de los significados
requiere del conocimiento
para transformar la nada en signo.
El guerrero enfrenta la nada
nombrando el fantasma.
Lo convierte en carne y sangre,
le arrebata su velo de niebla.
Aparecen ojos,
pómulos y nariz de espejo.
Se dibuja también una boca,
y desde el fondo de esa boca
aparece por fin el secreto:
Un grito espantoso revelando
el nombre del guerrero.
CEIBA
La puerta es sagrada,
inevitable es cruzarla.
El conteo inverso
de la inclinación de las agujas,
te transporta a la ficción
de aquellos que leían
el porvenir en los astros
y los números.
Emprenderás el viaje
llevando contigo el ajuar,
surtido con piedras,
collares y máscaras.
Retornarás a la madre
protectora y ecuánime.
Beberás inagotable savia
de sus pechos poderosos
y serás magma incandescente
en el calor de su abrigo.
En el inframundo
contemplarás el Espíritu.
No verás más
sus enmarañadas raíces,
ni sus largas ramas
desprenderse del tronco gris.
Serás parte
de ese cuerpo imponente
que araña el cielo con las manos
retorcidas y enormes.
PROBLEMAS DE TIEMPO
El fracaso del encuentro
encarna el terror de los amantes.
Por conjugar sus verbos
en tiempos desiguales,
se ha abierto entre sus pieles
un vacío infranqueable.
Desde el borde del abismo
creen verse, pero apenas
son el recuerdo melancólico
de una fugaz quimera
intrincada en el deseo.
Quizá nadie encuentra
lo que busca,
ni merece lo que tiene.
Sin las combinaciones adecuadas
no puede conjurarse amor posible.
INMORTALIDAD
Ningún hombre es inmortal.
Inmortales son las obras.
Inmortal el laberinto,
el ajedrez,
el calendario.
La vasija no es
extensión de su alfarero,
así como los hombres
no somos siervos
de los dioses.
Aquel que desea morir
desea inútilmente,
pues ese regalo
en el principio
ya le ha sido dado.
Reposa hombre ciego,
has muerto en cuerpo y alma.
A pesar de todo,
los dioses
parecen ser benévolos.
***
Andrés Felipe Marín C. (Medellín, 1980). Psicólogo y Magíster en Psicología. Docente e investigador en temas como la identidad, la juventud,
el cuerpo y la muerte. Autor del poemario breve "Las Consecuencias" (Somos un Diálogo Ediciones, 2007) Contacto:
andresfelipemarin@hotmail.com


